El primer desnudo

Aprendiendo a conocer el tacto, a manejar la luz en la piel, a controlar la suavidad, la dulzura y el dolor que no me pertenece para hacerlo mío, para filtrarlo a través de mis ojos y mezclar mi alma con su cuerpo, su alma con mi mente. Atrapando luces y sombras en los huecos de sus formas me encuentro cómoda, me siento libre… Natural como la vida misma el desnudo muestra mucho más de lo que tenemos a simple vista, eso he aprendido. Valiente y frágil, mujer, mostrándose escondida desde dentro de sí misma, dejando que el tiempo se transforme en exposiciones y los momentos en imágenes, y al final parece que la retratada soy yo, pues siento su emoción a flor de mi piel y la dibujo con mi luz…

 

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